20 feb. 2011

Un penal le arruinó la tarjeta



Loustau acertó con la disciplina después del antecedente de Gio, pero no vio un penal para Racing.
Rojo o verde? Era la pregunta que se hacía el árbitro Patricio Loustau ante esta bomba que le había caído en las manos. El clásico entre Racing y Boca llegaba cargado por el antecedente de la grave lesión de Giovanni Moreno. El colombiano sufrió la rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda en el debut ante All Boys, partido en el que Hugo Barrientos se dedicó a pegarle y amedrentarlo bajo la permisividad de Pablo Lunati.
Loustau sabía que los jugadores de Racing iban a estar susceptibles y, por eso, tarjeteó sin piedad desde el arranque. El primero fue nada menos que Sebastián Battaglia, por una fuerte infracción a Hauche. Y después siguió amonestando correctamente, evitando cualquier posibilidad de que el desarrollo se le fuera de las manos. Desde el aspecto disciplinario estuvo muy bien (tal vez tardó en expulsar a Rivero por reiteración), pero le falló la parte técnica: no vio un penal a favor de Racing. A los 32’ del segundo tiempo, Caruzzo dejó pasar una pelota para García y, al ver que Hauche apuraba, se desentendió del balón, lo fue a buscar para meterle el cuerpo y lo tiró. Una falta similar a la que le cobraron a Aveldaño contra Mareque en el clásico de Avellaneda del Apertura 09. El error de Loustau fue no pitar la infracción, más allá que después pudiera dudar sobre si era dentro del área (fue sobre la línea). Cortó el cable correcto, pero la bomba le estalló igual.

Fuente: Olé

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