30 ene. 2011

Montañas de adoración

Las curvas, contracurvas y la velocidad del taxista atentan contra un paisaje divino. Bajando desde el aeropuerto hacia Medellín, en una ruta montañosa, el estómago protesta. No se disfruta, como tampoco lo hizo el plantel en bus, pero la mente se va cuando aparece un cartel de bienvenida a Envigado, 18 kilómetros antes de Medellín. Ahí nació Gio. En sintonía, el chofer me pregunta por él. Es el primero de una lista que incluye al conserje del hotel, a una moza, a curiosos, al guardavidas y hasta un empleado de Avianca. ¿Es cierto que en la Argentina hace maravillas? ¿Es ídolo? Dudo un momento y le confieso que en Racing ya lo aman.


Fuente: Olé

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